Extraído del Calendario Cabalístico de Agosto / Elul. Ben Itzjak. Editorial Edaf

A partir del primer día del mes de elul los sabios indican pronunciar diariamente el salmo 27. El contenido del salmo se refiere al hombre que, en momentos de persecución y desgracia, recurre con todas sus fuerzas al Creador. Y resulta evidente que bastaría con tales conceptos para que dicho salmo fuera pronunciado durante el mes de elul, tiempo de preparación para los días que siguen, el Año Nuevo – Día del Juicio – y el Día del Perdón. Sin embargo, los sabios en su lenguaje maravilloso nos sugieren nuevas y profundas enseñanzas.

Todo proceso, toda creación, es más fuerte mientras más cerca se encuentra de su fuente. Y esta idea también puede ser aplicada al correr de los días y los meses. Si el punto de inicio es el mes de tishrei, con el Año Nuevo, entonces el punto más débil lo encontramos en el punto temporalmente más lejano, el mes de elul. Y tal lo dicho, le energía de este mes nos permite comenzar de nuevo y recuperar el punto de comienzo.
El salmista también se encuentra en un momento de desgracia y su debilidad es evidente. Se siente desfallecer y sus fuerzas lo abandonan. No obstante, en este punto, clama: “si yo no hubiera – lule – creído que vería la bondad de El Eterno en la tierra de los vivientes. Confía en El Eterno, sé fuerte y envalentona tu corazón, y confía en El Eterno”

Desde la distancia y la lejanía, desde la dificultad y la desgracia – todo esto señalado por las letras de elul en orden inverso – la situación puede revertirse si se utiliza el poder esencial del hombre, el poder de la acción.