Hay años que Tisha be Av, o sea el día 9 del mes de Av, cae en Shabbat. En estos casos la conmemoración se posterga al día siguiente, al día 10. La regla general es que no hay duelo en Shabbat, y por lo tanto si el 9 de Av cae sábado se pospone el ayuno para el domingo, y ese mismo Shabbat se puede comer carne, beber vino y servir la mesa con todo lujo como lo hacía el Rey Salomón en su momento, amén de cantarse canciones sabáticas en la mesa con normalidad.

 

Ahora bien, existe un tiempo intermedio en el cual aún no salió Shabbat pero ya aplican las limitaciones del ayuno. Este periodo se conoce como “Bein Hashmashot” o “entre los soles” (sol y luna). De esta manera desde que se pone el sol hasta unos minutos después de la salida de las estrellas, se trata de tiempo común al Shabbat y al ayuno. En este lapso de tiempo está prohibido hacer nada que tenga apariencia de duelo ya que no se permite el duelo en Shabbat, pero por otra parte desde la puesta del sol nos abstenemos de cosas que no son "sabáticamente" indispensables como por ejemplo comer, beber, lavarse o untarse cremas.

Se ha de permanecer con la vestimenta sabática y los zapatos, sentados en sillas normales y saludándose unos a otros con normalidad hasta que salgan tres estrellas medianas y transcurran otros minutos como "agregado" ("tosefet") al Shabbat. Entonces se debe recitar "Baruj Hamavdil bein Kodesh Lejol" - "Bendito Sea Aquél que diferencia entre lo sagrado y lo profano", y de esta manera se da por concluido el Shabbat. Paso seguido se han de quitar los zapatos y las vestimentas sabáticas y se ha de vestir ropa común que ya haya sido usada la semana anterior, pues no se puede usar ropa lavada el 9 de Av.

Se acostumbra a demorar el servicio vespertino de sábado a la noche en unos quince minutos tras la salida del Shabbat, para que los feligreses alcancen a despedir el Shabbat en sus hogares, cambiar de calzado y vestimenta y llegar a la sinagoga para el servicio de Arvit y lectura de Lamentaciones de Jeremías con ropa común.

En cuanto a la havdalá que debe realizarse a la salida de Shabbat que corresponde a Tisha be Av, existen tres opiniones diferentes entre las primeras grandes autoridades:

  • La primera opinión, de los gueoním, los sabios durante la edad media, sostiene que la havdalá debe realizarse en la salida de Tisha be Av, o sea el domingo por la noche, antes de interrumpir el ayuno pronunciándola sobre un vaso de vino.
  • La segunda postura pertenece a la obra Sefer Hamanhig, que sostiene que la havdalá debe realizarse el sábado por la noche y se le da a probar el vaso de vino a un menor que no ayuna.
  • Y la tercera opinión es la de Ramba”n –Najmanides- quien sostiene que no se realiza la havdalá en absoluto, pues el Talmud enseña que en principio se pronunciaba la havdalá sólo en medio de la oración de arbit de la salida de Shabbat, posteriormente al mejorar la situación económica del pueblo comenzaron a pronunciarla sobre un vaso de vino. En este caso, en que Tisha be Av acontece el domingo y nos presentamos como pobres y necesitados ante el Eterno por nuestras faltas y la destrucción del Templo, no corresponde recitar la havdalá sobre el vino.

Maran, en su Shuljan Aruj dictamina según la opinión de los gueonim que debe realizarse la havdalá en la salida del ayuno, como se mencionó previamente pronunciando la frase "baruj hamabdil ben kodesh lejol" para poder realizar los trabajos o actividades prohibidas en Shabbat. 

No se bendice sobre la vela ni sobre los perfumes en la salida del ayuno. El motivo por el que no se bendice sobre la vela, escribe la obra Orjot Hayim, es que el 10 de Av se destruyó el santuario del Templo de Jerusalén. Y no bendecimos sobre el perfume pues esta bendición está destinada a brindar placer al hombre, y este día se evita todo tipo de placer debido a la tragedia que nos enluta. Y así lo dictamina Maran en el Shuljan Aruj.