Yom Tov Shení de la Diáspora: En la época del Bet HaMikdash (Templo de Jerusalem), el comienzo del mes y las festividades eran fijadas según el testimonio visual del nacimiento de la Luna, y una vez decretado el principio del mes por el Sanhedrín (Alta Corte Rabínica), se transmitía la noticia a las aldeas cercanas y de ahí a toda la diáspora, por medio de antorchas en lo alto de los montes.

Este sistema fue perturbado por los goím de los alrededores que encendían también antorchas para confundir a los judíos. Por este motivo, los Sabios se vieron obligados a suprimir este sistema y comenzaron a guiarse según calendarios, los cuales no siempre coincidían con la "realidad de Jerusalem". Ante esta circunstancia, hubo necesidad de fijar un segundo día festivo (Para no caer en dudas) para los judíos que vivían fuera de Israel, dándole a esta jornada la misma importancia que la primera.

Todas las leyes concernientes al primer día de Yom Tov son vigentes en el segundo día festivo de la Diáspora, excepto casos muy especiales, como el entierro de un fallecido, etc.

Al añadirle un día a la fiesta de la Torá, la intención de los rabinos era protegerla y asegurar su observancia por las comunidades de exiliados para que ellos no falten de observar la fiesta como la Torá lo manda en el día declarado por el Sanedrín.

 

Pero ahora que tenemos un calendario establecido, sin declaraciones de la corte suprema, ¿Por qué continuar con la práctica? Lo hacemos por varias razones. En primer lugar, el respeto del segundo día de Yom Tov fue instituido por los antiguos tribunales rabínicos que tenían mucha más autoridad de nuestros tribunales en la actualidad. Nuestros tribunales no tienen la autoridad para revocar sus decisiones. Ellos tenían ordenación en la cadena de ordenaciones directamente de Moisés. Los Rabinos modernos no tienen este nivel de ordenación porque los romanos destruyeron a todos los que tenían esta ordenación.

Otra razón es que el segundo día de Yom Tov nos recuerda que nuestra vida en el exilio no es la manera normal de vida de los judíos. Los Cabalistas explican, que necesitamos dos días de Yom Tov aquí para recibir espiritualmente lo que podríamos recibir en un solo día en Israel.

De cualquier manera nuestra capacidad rabínica de interactuar con el calendario es el reflejo de una lección más profunda que permite a los seres humanos a marcar el paso del tiempo, cambiarlo y ajustarlo de acuerdo a nuestras necesidades. La Braja al final del Kidush en festivales expresa esto en forma explícita. Baruj atá ... .. mekadesh Yisrael vehazemanim. Bendito seas Tú.... Que santifica a Israel y las estaciones (del tiempo). A través de nosotros y nuestros ajustes del calendario y sus fiestas, las temporadas son bendecidas porque forman parte de lo que usamos para conectarnos a Dios y sus mitzvot.

 

Adaptación.-